¡Hola!
Perdonad el abandono del blog por unos días, el trabajo a veces no deja ni un minuto libre.
Hoy, la risa.
Cuando visito algunas bibliotecas, sueño con alguien así. Alguien que frene la logorrea de la gente que se cree que está en una cafetería (aunque, tal vez, que no trate así a los que llevan los libros tarde).
Lo mejor, su primera frase: "¿has oído hablar del sistema Dewey?" (cuando levanta al bajito). No hay nadie como Conan the librarian.
Disfrutad.
martes, 20 de mayo de 2008
miércoles, 14 de mayo de 2008
Leeremos "Laura"
¡Menos mal!
Se resolvió el dilema. La última obra inconclusa de Vladimir Nabokov (1899-1927), Laura, verá la luz tras permanecer más de 30 años encerrada en la caja de seguridad de un banco de Suiza. Así lo ha confirmado su hijo, Dimitri Nabokov, al semanario alemán Der Spiegel desde su domicilio de invierno en Palm Beach.
"Soy un hijo leal y he reflexionado sobre ello durante mucho tiempo. Hasta que un día vi a mi padre frente a mí diciendo con una mueca irónica: te has metido en buen lío así que publícala", asegura el hijo de 73 años, en la edición impresa del semanario alemán. Pero esta última afirmación se contradice con el último deseo de su padre.
El autor de clásicos como Lolita comenzó a escribir Laura en 1974 pero nunca la terminó. Antes de morir, en 1977, pidió a su familia que quemara el manuscrito. Pero ni su mujer, Vera, ni su hijo se atrevieron a quemar la que, según Dimitri, podría ser "la novela más brillante de mi padre, la destilación más concentrada de su creatividad". Aun así, desde que en 1991 murió la madre de Dimitri y este pasó a administrar el legado del escritor, ha amenazado en varias ocasiones con cumplir la última voluntad del autor. "Mi padre no quería que ninguna obra inconclusa perturbara su memoria", aseguró una vez al diario británico The Times en una entrevista por correo electrónico. En la misma entrevista se le preguntaba por qué no quemó el propio Vladimir Nabokov la obra si tan seguro estaba de desear su destrucción: "Tenía prisa por seguir y no sabía cuántos días le quedaban de vida. De haberlo sabido quizá la habría quemado él mismo", contestó entonces Dimitri.
DECISIÓN TAJANTE
Sea como sea, parece que la nueva decisión es tajante y, aunque algunas voces habían pedido la destrucción de la obra por tratarse de un fragmento inacabado --entre ellos el propio primo carnal de Dimitri, el editor Ivan Nabokov, y uno de los biógrafos del autor, Brian Boyd--, eran mayoría los amantes de la literatura que abogaban por su publicación y llevaban años suplicando al hijo del escritor que no la quemara. Muchos esgrimían ejemplos de grandes obras que han sido publicadas a pesar de los últimos deseos de sus autores para defender la publicación de la misteriosa Laura. Es el caso de Kafka, que también pidió a su gran amigo Max Brod que quemara su obra; petición que por suerte este decidió desobedecer. Solo queda por ver si es la gran obra inacabada de la que hablan los que la han leído y si ha merecido la pena la espera.
De El Periódico.
¿Hubierais quemado el manuscrito? Y no sé si me hubiera atrevido... Es el dilema de Brod con Kafka (que tampoco los quemo).
'Laura', la última obra de Nabokov, verá al fin la luz
• El hijo del escritor contradice la voluntad paterna de destruir el manuscrito inacabadoSe resolvió el dilema. La última obra inconclusa de Vladimir Nabokov (1899-1927), Laura, verá la luz tras permanecer más de 30 años encerrada en la caja de seguridad de un banco de Suiza. Así lo ha confirmado su hijo, Dimitri Nabokov, al semanario alemán Der Spiegel desde su domicilio de invierno en Palm Beach.
"Soy un hijo leal y he reflexionado sobre ello durante mucho tiempo. Hasta que un día vi a mi padre frente a mí diciendo con una mueca irónica: te has metido en buen lío así que publícala", asegura el hijo de 73 años, en la edición impresa del semanario alemán. Pero esta última afirmación se contradice con el último deseo de su padre.
El autor de clásicos como Lolita comenzó a escribir Laura en 1974 pero nunca la terminó. Antes de morir, en 1977, pidió a su familia que quemara el manuscrito. Pero ni su mujer, Vera, ni su hijo se atrevieron a quemar la que, según Dimitri, podría ser "la novela más brillante de mi padre, la destilación más concentrada de su creatividad". Aun así, desde que en 1991 murió la madre de Dimitri y este pasó a administrar el legado del escritor, ha amenazado en varias ocasiones con cumplir la última voluntad del autor. "Mi padre no quería que ninguna obra inconclusa perturbara su memoria", aseguró una vez al diario británico The Times en una entrevista por correo electrónico. En la misma entrevista se le preguntaba por qué no quemó el propio Vladimir Nabokov la obra si tan seguro estaba de desear su destrucción: "Tenía prisa por seguir y no sabía cuántos días le quedaban de vida. De haberlo sabido quizá la habría quemado él mismo", contestó entonces Dimitri.
DECISIÓN TAJANTE
Sea como sea, parece que la nueva decisión es tajante y, aunque algunas voces habían pedido la destrucción de la obra por tratarse de un fragmento inacabado --entre ellos el propio primo carnal de Dimitri, el editor Ivan Nabokov, y uno de los biógrafos del autor, Brian Boyd--, eran mayoría los amantes de la literatura que abogaban por su publicación y llevaban años suplicando al hijo del escritor que no la quemara. Muchos esgrimían ejemplos de grandes obras que han sido publicadas a pesar de los últimos deseos de sus autores para defender la publicación de la misteriosa Laura. Es el caso de Kafka, que también pidió a su gran amigo Max Brod que quemara su obra; petición que por suerte este decidió desobedecer. Solo queda por ver si es la gran obra inacabada de la que hablan los que la han leído y si ha merecido la pena la espera.
De El Periódico.
¿Hubierais quemado el manuscrito? Y no sé si me hubiera atrevido... Es el dilema de Brod con Kafka (que tampoco los quemo).
jueves, 8 de mayo de 2008
Dame cien besos...

Cayo Valerio Catulo vivió y murió en el siglo I a.C.(87-54 a.C.) Contemporáneo de César y Pompeyo, Catulo era un joven arrebatador, de afilados y obscenos versos, pero también extremadamente sensibles. Revolucionó la poesía amorosa latina y le dio su razón de ser. Como veis por las fechas, se calcula que murió muy joven, tal vez hacia los 30 años.
Este maravilloso poema que sigue está dedicado a Lesbia, pseudónimo de Clodia, patricia romana casada y perteneciente a la crème de la sociedad romana, con la que mantuvo relaciones sentimentales/sexuales que acabaron en desamor y abandono por ambas partes. Sus poemas, cortísimos, maravillosos, son muchas veces malhablados y vociferantes (éste no es el caso). El mismo Catulo decía que no escribía para puritanos.
El poema que sigue pertenece a la primera parte, en la que el amor de Lesbia lo llena todo. A mí me parecen unos versos maravillosos. ¿Y a vosotros/as?
Disfrutadlos.
Vivamos, querida Lesbia, y amémonos,
y las habladurías de los viejos puritanos
nos importen todas un bledo.
Los soles pueden salir y ponerse;
nosotros, tan pronto acabe nuestra efímera vida,
tendremos que vivir una noche sin fin.
Dame mil besos, después cien,
luego otros mil, luego otros cien,
después hasta dos mil, después otra vez cien;
luego, cuando lleguemos a muchos miles,
perderemos la cuenta para ignorarla
y para que ningún malvado pueda dañarnos,
cuando se entere del total de nuestros besos.
(Traducción de A. Ramírez de Verger; Catulo, poema nº 5)
El original:
Vivamus mea Lesbia, atque amemus,
rumoresque
senum severiorum
omnes unius aestimemus assis!.
Soles occidere et redire possunt:
nobis cum semel
occidit brevis lux,
nox est perpetua una dormienda.
Da mi basia mille, deinde centum,
dein mille altera,
dein secunda centum,
deinde usque altera mille,
deinde centum.
Dein, cum milia
multa fecerimus,
conturbabimus illa,
ne sciamus,
aut ne quis malus invidere possit,
cum tantum sciat esse basiorum.
miércoles, 7 de mayo de 2008
¿Leer en papel?

El nuevo gadget de moda se llama Kindle. Es un aparato inalámbrico que permite leer libros en una pantalla. Supuestamente, esta vez sí que es mejor: permite descargar hasta 200 libros y pesa lo mismo que un libro de bolsillo. Pantalla de baja resolución, para que no se canse la vista. Incluye la posibilidad de marcar ciertos pasajes, incluso de escribir notas. Precio: 400$ (aunque seguro que bajará).
La única ventaja que le veo al Kindle es su uso en largos viajes. Cuando hay que llevarse muchas lecturas, y todas pesan en nuestra espalda. Yo no soy del tipo bibliófilo radical, pero sí es verdad que el tacto de un libro, el olor de un libro recién comprado (o antiguo) y el hecho de pasar las páginas con la mano es algo que no se puede imitar (y de lo que yo no puedo prescindir). Además, el Kindle no nos permitirá saber si la persona que está a nuestro lado en el tren lee el "Marca" o "Guerra y paz". Impedirá esos momentos de reconocimiento entre dos personas que leen el mismo libro, como muestra esta bonita portada del New Yorker:

¿Qué pensáis del Kindle? ¿Lo compraríais? ¿Preferís papel o pantalla?
lunes, 5 de mayo de 2008
Japón y Ozymandias

Me interesa mucho la estética japonesa. Últimamente he leído sobre dos conceptos estéticos de esta cultura: ikki y wabi-sabi. Hoy quiero compartir algo sobre este último.
A riesgo de simplificar (porque no soy un especialista), wabi-sabi es algo imperfecto, incompleto, lleno de melancolía y armonía en relación con su entorno. Nada dura, nada está acabado, nada dura para siempre. Ejemplos de esto son un jardín zen, un castillo en ruinas, un antiguo jarrón que muestra el paso del tiempo en sus paredes. Las novelas de Kawabata con su añoranza de un tiempo pasado, que nos hace ser conscientes de lo que hemos perdido y de nuestra mortalidad.
Esta escultura de Ramsés II, hoy en día en el British Museum, inspiró a Shelley el siguiente poema (Shelley no la había visto, pero había escuchado las noticias sobre su llegada). Imaginad esta estatua escondida entre la aren
del desierto, tal vez sólo se aprecia la barba ritual del faraón, o la orgullosa nariz esculpida por el viento. Creo que, para un japonés, sería wabi-sabi. Me encanta el concepto, me parece que describe muchas cosas interesantes. ¿A alguien se le ocurre cómo podríamos decirlo en castellano?
Disfrutad de Shelley.
OZYMANDIAS (P. B. Shelley, 1818)
"Conocí a un viajero venido de una lejana tierra.
Dijo: Dos vastas piernas de piedra, sin el cuerpo
se elevan en el desierto... Y cerca, en la arena,
medio enterrado, yace un semblante roto, cuyo ceño,
y su labio arrugado, y de frío dominio su desdeñosa mueca
muestran que el escultor muy bien tales pasiones leyó
que aun permanecen, estampadas en estas cosas inertes,
la mano que las remedó, y el corazón que sustentó:
Y en el pedestal se leen estas palabras:
"Mi nombre es Ozymandias, rey de reyes:
¡Contemplad mis obras, Poderosos, y perded la esperanza!"
Nada más queda. Alrededor de la decadencia
de las ruinas colosales, desnuda e ilimitada
la arena solitaria y nivelada se extiende a la distancia"
Traducción de Gregorio Díaz Ducca.
El original (para que apreciéis el ritmo):
"I met a traveller from an antique land
Who said: Two vast and trunkless legs of stone
Stand in the desert. Near them on the sand,
Half sunk, a shatter'd visage lies, whose frown
And wrinkled lip and sneer of cold command
Tell that its sculptor well those passions read
Which yet survive, stamp'd on these lifeless things,
The hand that mock'd them and the heart that fed.
And on the pedestal these words appear:
"My name is Ozymandias, king of kings:
Look on my works, ye Mighty, and despair!"
Nothing beside remains: round the decay
Of that colossal wreck, boundless and bare,
The lone and level sands stretch far away".
El kanji o ideograma japonés que significa wabi-sabi:
miércoles, 30 de abril de 2008
Frida y Frida

Ésta es una entrada difícil de escribir. No porque no me guste Frida Kahlo (1907-1954), sino porque toda su obra me apasiona, con lo que no sé dónde elegir (lo que los franceses llaman "l'embarras du choix").
Frida es compleja, simple, interesante, emocionante, personal, universal. Su obra refleja su vida, sus dolencias (provocadas por un accidente de autobús que le dejó la espina dorsal maltrecha), su tormentoso matrimonio con el artista Diego Rivera, sus ideales comunistas, sus ideales sobre la mujer, su tradición dual (europea-indígena).
La obra que os quiero mostrar hoy, Las dos Fridas, fue pintada en 1939 (hoy está en el Museo de Arte Moderno de México). En ella vemos la dualidad de Frida. Por un lado, está la Frida vestida de blanco, a la europea, con esa especie de gola que le cubre todo el cuello. Por el otro, la Frida indígena, vestida a la mejicana, con un medallón que lleva la imagen de su marido, Diego Rivera, en la mano.
Es una obra inquietante, surrealista. La Frida europea lleva unas delicadas tijeritas de plata con las que ha cortado parte de sus venas (¿tal vez mencione sus varios abortos? ¿o las infidelidades de su marido, entre otras, con su hermana Cristina?). Sin embargo, a pesar de esa doble cultura, las dos Fridas están unidas de corazón a corazón por esas inquietantes venitas que corren por su cuello y se enroscan en sus brazos. Una de ellas, que sale del corazón, parece una manita que quiere acariciarles las cara. Las dos Fridas son sólo una. Unidas por las manos y por la sangre.
En mi opinión, una de las mejores expresiones de la dual naturaleza de muchos lationamericanos.
Prometo más Frida Kahlo pronto. Mientras tanto, os recomiendo el libro de Taschen dedicado a Frida Kahlo: es muy interesante, está muy bien escrito, los dibujos son en color y, además, se encuentra en cualquier biblioteca (o en cualquier librería a muy buen precio). Aprovechad en la Feria del Libro más próxima. Es un regalo maravilloso.
La referencia completa es: Andrea Kettenman, Kahlo (Taschen, 1999).
martes, 29 de abril de 2008
Roth y la mancha del ser humano

Philip Roth es un genio. Y es el mejor escritor estadounidense vivo.
Así he decidido comenzar mi reseña después de leer "La mancha humana", publicada en 1998, en pleno escándalo Clinton-Lewinsky (¿recordáis?).
El protagonista, Coleman Silk, es un setentón profesor de latín y griego que hace un tonto comentario sobre dos estudiantes que no aparecen en clase. Éstos son negros y la broma es tomada por sus enemigos como un comportamiento racista. Silk tiene que abandonar la universidad. Y todo cambia...
No quiero desvelar mucho de la obra. Me parece fundamental que el lector descubra el secreto de Silk poco a poco, como propone Roth. Quiero comentar eso sí, algunos personajes:
-Faunia, la limpiadora analfabeta con la que Silk mantiene relaciones. Es un personaje complejo, muy interesante. Me gusta mucho cómo Roth hace que nos metamos en su mente. El concepto de la mancha humana es de ella.
-Delphine Roux. Una caricatura perfecta del mundo académico francés. Roth es despiadado con ella en pocas páginas. Eso sí, se graba, y el lector quiere saber más.
- Les. Uf. Nunca me había metido así en la piel de un soldado de Vietnam, pero uno de los que quiso volver. Da miedo pensar cómo hay gente que tiene tanta agresividad que la guerra es una forma de sacarla fuera. Y cómo la guerra destroza a las personas.
"La mancha humana" forma parte de lo que Roth llama su trilogía sobre la historia de EEUU del siglo XX, junto con "Pastoral americana" y "Me casé con un comunista". No he leído la primera, pero "La mancha humana" es mejor que la segunda, sin dudarlo.
"No puedes permitir que los grandes te impongan su intolerancia, del mismo modo que no puedes permitir que los pequeños se conviertan en un nosotros y te impongan su ética" (página 141).
Lo dicho, lectura fundamental y apasionante. Sobre el tema de la raza, la moralidad, el puritanismo, la vida. Engancha hasta tal punto que me terminé el libro en día y poco. No lo podía soltar.
Sobre Roth y su vida, podéis consultar esta entrada anterior del blog, aquí.
Gracias a Maba por la estrellita! Aquí la pongo para todas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)