martes, 1 de abril de 2008

Semana Rembrandt (IV): La novia judía


Y con retraso, os presento el último cuadro de esta Semana Rembrandt: "La novia judía (1662).
Este cuadro, aparentemente anodino, es muy extraño para su época. Probablemente fue el encargo de unos recién casados a Rembrandt, que los representó bajo los rasgos de dos personajes del Antiguo Testamento. Eso le permite pinta el gesto del marido, que pone su mano con ternura en el pecho de su esposa, la cual ella toca a su vez. Este gesto, tan simple y tan tierno, era revolucionario en la época, ya que normalmente los cuadros de esposos se pintaban por separado o, si estaban juntos, ni siquiera se tocaban.

Van Gogh, que visitó mucho el Rijksmuseum, le escribió una vez a un amigo sobre este cuadro: "daría diez años de mi vida si pudiera seguir sentando ante este cuadro diez días seguidos sólo con un mendrugo de pan duro".

Y por último, un detalle apasionante, que realmente sólo se aprecia en vivo: la manga amarilla del novio está pintada de forma que es casi una escultura, con una gran cantidad de pintura. Prácticamente sobresale del cuadro.

Disfrutadlo.

3 comentarios:

raquel dijo...

¡Chulísima la camiseta!

Sobre el cuadro de hoy... ¡precioso! aunque supongo que el colorido ganará muchísimo al natural. La actitud de la pareja es más que curiosa, desde luego. Creo que en el fondo los grandes pintores disfrutaban dejando caer detalles curiosos, que luego "la censura" pasaba por alto. Me hizo mucha gracia un cuadro de El Bosco, creo que "La adoración de los Reyes Magos", en la imagen central no sale San José, y te preguntas dónde estará... pues está en un lateral, escondido prácticamente: ¡lavando pañales! (muy llamativo para la época)

Roxana dijo...

¿Lavando pañales? ¡Y yo sin darme cuenta! Es buenísimo.
Sí, ese tipo de detalles es fundamental. Recuerdo varios cuadros de Brueghel hijo (creo)en los que se ve un pueblo casi entero patinando en un lago helado. Al detalle: un perro defecando, una pareja haciéndose algo más que cariñitos en un pajar; un cura metiendo mano a una mujer; una pareja tonteando... Un lujo de detalles.

Marta dijo...

¡Hola Leteo!
Me gusta mucho tu blog, qué bien haberlo conocido. Eso sí, si tienes alguna foto leyendo...por favor por favor...¡envíala!
Gracias!