miércoles, 28 de mayo de 2008

Córdoba

No necesito decir de quién es este poema, ¿verdad?

Sólo alguien como Lorca es capaz de crear tantas imágenes con tan pocas palabras.

"Córdoba.
Lejana y sola.

Jaca negra, luna grande,
y aceitunas en mi alforja.
Aunque sepa los caminos
yo nunca llegaré a Córdoba.

Por el llano, por el viento,
jaca negra, luna roja.
La muerte me está mirando
desde las torres de Córdoba.

¡Ay qué camino tan largo!
¡Ay mi jaca valerosa!
¡Ay que la muerte me espera,
antes de llegar a Córdoba!

Córdoba.
Lejana y sola".
El ritmo de este poema es magnífico. Se merece leerlo en voz alta.

martes, 27 de mayo de 2008

Goya dibuja


Bajar riñendo, El aguacil Lampiños cosido dentro de un caballo muerto y Arrepentimiento.

Estos tres dibujos, pertenecientes a la serie de Los desastres de la guerra, han aparecido en una subasta de Christie's. Vendidos en 1877, se los creía perdidos.

Este fin de semana estuve por primera vez delante de algunos de los dibujos pertenecientes a esta serie, pintada durante la guerra de la Independencia (1808-1813) y algo después. Por supuesto que los había visto incontables veces en los libros, pero impresiona mucho verlos al natural. Las rascaduras de la plumilla, la crueldad de lo que muestra, la primicia de Goya en la historia del arte: la guerra es sucia, cruel, descarnada, lo peor. No es nada glorioso con el sonido de fondo de una fanfarria. Saca del alma del ser humano lo peor que tiene dentro.

Éste es mi favorito (que todavía no he podido ver):


El sueño de la razón produce monstruos.

Creo que esta frase se puede aplicar tanto a la pintura, a la vida o a la guerra. ¿Qué p

lunes, 26 de mayo de 2008

Lo admito...

yo NO lo he visto.

Pero me he reído mucho con esto.




Tras el barullo del trabajo, espero actualizar como siempre.

martes, 20 de mayo de 2008

Los buenos bibliotecarios....

¡Hola!
Perdonad el abandono del blog por unos días, el trabajo a veces no deja ni un minuto libre.

Hoy, la risa.



Cuando visito algunas bibliotecas, sueño con alguien así. Alguien que frene la logorrea de la gente que se cree que está en una cafetería (aunque, tal vez, que no trate así a los que llevan los libros tarde).

Lo mejor, su primera frase: "¿has oído hablar del sistema Dewey?" (cuando levanta al bajito). No hay nadie como Conan the librarian.

Disfrutad.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Leeremos "Laura"

¡Menos mal!

'Laura', la última obra de Nabokov, verá al fin la luz

El hijo del escritor contradice la voluntad paterna de destruir el manuscrito inacabado
Se resolvió el dilema. La última obra inconclusa de Vladimir Nabokov (1899-1927), Laura, verá la luz tras permanecer más de 30 años encerrada en la caja de seguridad de un banco de Suiza. Así lo ha confirmado su hijo, Dimitri Nabokov, al semanario alemán Der Spiegel desde su domicilio de invierno en Palm Beach.
"Soy un hijo leal y he reflexionado sobre ello durante mucho tiempo. Hasta que un día vi a mi padre frente a mí diciendo con una mueca irónica: te has metido en buen lío así que publícala", asegura el hijo de 73 años, en la edición impresa del semanario alemán. Pero esta última afirmación se contradice con el último deseo de su padre.
El autor de clásicos como Lolita comenzó a escribir Laura en 1974 pero nunca la terminó. Antes de morir, en 1977, pidió a su familia que quemara el manuscrito. Pero ni su mujer, Vera, ni su hijo se atrevieron a quemar la que, según Dimitri, podría ser "la novela más brillante de mi padre, la destilación más concentrada de su creatividad". Aun así, desde que en 1991 murió la madre de Dimitri y este pasó a administrar el legado del escritor, ha amenazado en varias ocasiones con cumplir la última voluntad del autor. "Mi padre no quería que ninguna obra inconclusa perturbara su memoria", aseguró una vez al diario británico The Times en una entrevista por correo electrónico. En la misma entrevista se le preguntaba por qué no quemó el propio Vladimir Nabokov la obra si tan seguro estaba de desear su destrucción: "Tenía prisa por seguir y no sabía cuántos días le quedaban de vida. De haberlo sabido quizá la habría quemado él mismo", contestó entonces Dimitri.

DECISIÓN TAJANTE
Sea como sea, parece que la nueva decisión es tajante y, aunque algunas voces habían pedido la destrucción de la obra por tratarse de un fragmento inacabado --entre ellos el propio primo carnal de Dimitri, el editor Ivan Nabokov, y uno de los biógrafos del autor, Brian Boyd--, eran mayoría los amantes de la literatura que abogaban por su publicación y llevaban años suplicando al hijo del escritor que no la quemara. Muchos esgrimían ejemplos de grandes obras que han sido publicadas a pesar de los últimos deseos de sus autores para defender la publicación de la misteriosa Laura. Es el caso de Kafka, que también pidió a su gran amigo Max Brod que quemara su obra; petición que por suerte este decidió desobedecer. Solo queda por ver si es la gran obra inacabada de la que hablan los que la han leído y si ha merecido la pena la espera.

De El Periódico.

¿Hubierais quemado el manuscrito? Y no sé si me hubiera atrevido... Es el dilema de Brod con Kafka (que tampoco los quemo).

jueves, 8 de mayo de 2008

Dame cien besos...


Cayo Valerio Catulo vivió y murió en el siglo I a.C.(87-54 a.C.) Contemporáneo de César y Pompeyo, Catulo era un joven arrebatador, de afilados y obscenos versos, pero también extremadamente sensibles. Revolucionó la poesía amorosa latina y le dio su razón de ser. Como veis por las fechas, se calcula que murió muy joven, tal vez hacia los 30 años.

Este maravilloso poema que sigue está dedicado a Lesbia, pseudónimo de Clodia, patricia romana casada y perteneciente a la crème de la sociedad romana, con la que mantuvo relaciones sentimentales/sexuales que acabaron en desamor y abandono por ambas partes. Sus poemas, cortísimos, maravillosos, son muchas veces malhablados y vociferantes (éste no es el caso). El mismo Catulo decía que no escribía para puritanos.

El poema que sigue pertenece a la primera parte, en la que el amor de Lesbia lo llena todo. A mí me parecen unos versos maravillosos. ¿Y a vosotros/as?
Disfrutadlos.


Vivamos, querida Lesbia, y amémonos,
y las habladurías de los viejos puritanos
nos importen todas un bledo.
Los soles pueden salir y ponerse;
nosotros, tan pronto acabe nuestra efímera vida,
tendremos que vivir una noche sin fin.
Dame mil besos, después cien,
luego otros mil, luego otros cien,
después hasta dos mil, después otra vez cien;
luego, cuando lleguemos a muchos miles,
perderemos la cuenta para ignorarla
y para que ningún malvado pueda dañarnos,
cuando se entere del total de nuestros besos.
(Traducción de A. Ramírez de Verger; Catulo, poema nº 5)

El original:
Vivamus mea Lesbia, atque amemus,
rumoresque
senum severiorum
omnes unius aestimemus assis!.

Soles occidere et redire possunt:
nobis cum semel
occidit brevis lux,
nox est perpetua una dormienda.

Da mi basia mille, deinde centum,
dein mille altera,
dein secunda centum,
deinde usque altera mille,
deinde centum.

Dein, cum milia
multa fecerimus,
conturbabimus illa,
ne sciamus,
aut ne quis malus invidere possit,
cum tantum sciat esse basiorum.

miércoles, 7 de mayo de 2008

¿Leer en papel?



El nuevo gadget de moda se llama Kindle. Es un aparato inalámbrico que permite leer libros en una pantalla. Supuestamente, esta vez sí que es mejor: permite descargar hasta 200 libros y pesa lo mismo que un libro de bolsillo. Pantalla de baja resolución, para que no se canse la vista. Incluye la posibilidad de marcar ciertos pasajes, incluso de escribir notas. Precio: 400$ (aunque seguro que bajará).

La única ventaja que le veo al Kindle es su uso en largos viajes. Cuando hay que llevarse muchas lecturas, y todas pesan en nuestra espalda. Yo no soy del tipo bibliófilo radical, pero sí es verdad que el tacto de un libro, el olor de un libro recién comprado (o antiguo) y el hecho de pasar las páginas con la mano es algo que no se puede imitar (y de lo que yo no puedo prescindir). Además, el Kindle no nos permitirá saber si la persona que está a nuestro lado en el tren lee el "Marca" o "Guerra y paz". Impedirá esos momentos de reconocimiento entre dos personas que leen el mismo libro, como muestra esta bonita portada del New Yorker:



¿Qué pensáis del Kindle? ¿Lo compraríais? ¿Preferís papel o pantalla?