El nuevo gadget de moda se llama Kindle. Es un aparato inalámbrico que permite leer libros en una pantalla. Supuestamente, esta vez sí que es mejor: permite descargar hasta 200 libros y pesa lo mismo que un libro de bolsillo. Pantalla de baja resolución, para que no se canse la vista. Incluye la posibilidad de marcar ciertos pasajes, incluso de escribir notas. Precio: 400$ (aunque seguro que bajará).
La única ventaja que le veo al Kindle es su uso en largos viajes. Cuando hay que llevarse muchas lecturas, y todas pesan en nuestra espalda. Yo no soy del tipo bibliófilo radical, pero sí es verdad que el tacto de un libro, el olor de un libro recién comprado (o antiguo) y el hecho de pasar las páginas con la mano es algo que no se puede imitar (y de lo que yo no puedo prescindir). Además, el Kindle no nos permitirá saber si la persona que está a nuestro lado en el tren lee el "Marca" o "Guerra y paz". Impedirá esos momentos de reconocimiento entre dos personas que leen el mismo libro, como muestra esta bonita portada del New Yorker:

¿Qué pensáis del Kindle? ¿Lo compraríais? ¿Preferís papel o pantalla?